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Aprende a ganar licitaciones públicas y a no cometer errores

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Lo bueno de trabajar para el sector público

Ganar una licitación pública puede transformar tu negocio. Aprende sobre los beneficios, desde seguridad financiera hasta mayor competitividad, y cómo competir eficazmente por estos contratos.

Yo no os voy a engañar, trabajar para la administración y para el sector público implica desgraciadamente tener que lidiar con una gran montaña de burocracia, papeleo y formularios – yo vivo en parte gracias a ello 😉- sin embargo, también es igual de cierto que venderle a la administración es una excelente manera de impulsar nuestro negocio o nuestra empresa. Colaborar con la administración puede ser una estrategia excelente para impulsar nuestro negocio o fortalecer nuestra imagen. El ámbito de las licitaciones públicas ofrece un sinfín de oportunidades que pocas veces se presentan en el sector privado. Estas oportunidades no solo representan una ventana hacia nuevos mercados y clientes, sino que también acostumbran a abrir la puerta a relaciones duraderas y muy fructíferas con el sector público, lo cual puede ser decisivo para el crecimiento y la consolidación de nuestra actividad.

Y por esa misma razón, creo que es importante destacar no solo los aspectos negativos, sino especialmente los positivos de vender a la administración. Algunos de los beneficios que considero más importantes de participar y ganar licitaciones son los siguientes:

  1. Cada vez hay más licitaciones
  2. Aunque se crea lo contrario vas a cobrar siempre
  3. Lo que ofreces es lo que hay
  4. Te permite mejorar como empresa
  5. Refuerza tu posición en el mercado
  6. Generarás ingresos estables
  7. Te alinearás con la normativa de tu sector

1. Cada vez hay más licitaciones

Vamos a ver, es un hecho: el sector público necesita contratar a empresas para todo tipo de trabajos, desde los más pequeños hasta esos mega proyectos que todos quieren pillar –aunque no siempre son los más recomendables, ya lo comentaremos-.

Lo cierto es que las oportunidades en licitaciones están aumentando cada año. Para que te hagas una idea, en los últimos cinco años, el dinero que se ha movido en contratos públicos ha aumentado un 57%, eso son más de 36.000 millones de euros de incremento, gracias en parte a los fondos europeos que están impulsando este auge.

Pero si eso no fuera motivo suficiente, hay otro dato interesante: cada vez hay menos empresas que participan en las licitaciones. Hace unos años la media era de 4 licitantes por contrato; ahora esa cifra ha bajado a 3. Así que tenemos más ofertas y menos competidores… ¿A qué esperas? Es un excelente momento para lanzarte al mundo de la contratación pública.

2. Aunque se crea lo contrario, vas a cobrar

Sí, lo sé… existe una creencia popular muy extendida de que trabajar con la administración significa esperar eternidades para cobrar, ¡o peor, no cobrar nunca! Pero permíteme desmontar ese mito: ¡nada más lejos de la realidad! Las cosas han cambiado mucho, y hoy en día, se puede afirmar que los contratos públicos conllevan garantías de pago que muchas empresas privadas envidiarían. La realidad es que los plazos de pago han mejorado notablemente en los últimos años. Por ejemplo, en las Comunidades Autónomas, el Periodo Medio de Pago a Proveedores (PMP) se ha reducido a solo 30,50 días al cierre de diciembre de 2023, lo que representa una mejora del 8,79% respecto al mes anterior. La Administración Central ha logrado una reducción aún más significativa, bajando los tiempos a 18,09 días. Incluso en las Entidades Locales, el tiempo de pago es de solo 27,6 días. Más impresionante aún, el PMP en los Fondos de la Seguridad Social es de tan solo 8,13 días.

Estos datos no son triviales. Reflejan un compromiso firme y una tendencia hacia la mejora continua en los tiempos de pago. Así que si haces bien tu trabajo, puedes estar tranquilo sabiendo que el pago está asegurado. Y no solo eso, sino que también es probable que llegue más rápido de lo que muchos esperan. Si estás considerando esta opción, puede ser un buen momento para dejar atrás los prejuicios y darle una oportunidad.

3. Lo que ofreces es lo que hay

En las licitaciones públicas, todo está claro desde el principio. Los pliegos te cuentan exactamente lo que necesitas saber, sin sorpresas ni letra pequeña. Esto te deja ajustar tu oferta justo a lo que necesitan, y puedes gestionar tus recursos sin miedo a meterte en líos. Así, puedes estar tranquilo de que lo que ves es lo que hay, y no te van a salir con cambios de última hora que te compliquen la vida. Es como tener un mapa antes de empezar la ruta: sabes por dónde ir y qué esperar en cada paso.

Digamos que tienes una empresa de diseño gráfico y cierras un trato con una empresa privada para renovar su imagen y web. Todo parece claro, pero a medida que avanzas, te piden más cambios y ajustes que no estaban en el acuerdo inicial. Al final, acabas trabajando más pero sin que te paguen un extra porque el contrato dejaba mucho a la interpretación del cliente.

En cambio, con el sector público, lo que ves en los pliegos es lo que hay. Los detalles del servicio que debes dar están super claros desde el principio. Así que no te llegan sorpresas a mitad de camino ni te piden más sin pagarte. Sabes lo que tienes que hacer y te organizas sin miedo a que te cambien las reglas del juego.

4. Te permite mejorar como empresa

Participar en licitaciones públicas y contratar con la administración no es solo una manera de conseguir nuevas ventas o mayores ingresos, sino que también es una oportunidad genial para darle un buen repaso a cómo funciona tu empresa. Cuando te metes en este mundo, cuando preparas una licitación, te enfrentas a requisitos muy muy altos. Esto te obliga a cumplir con normativas específicas y te empuja a subir el nivel tanto de eficiencia como de calidad.

Es como un entrenamiento intensivo para tu negocio. Al tener que ajustarte a estos estándares tan elevados, sin darte cuenta, acabas mejorando un montón tus procesos internos y la calidad de lo que ofreces. Además, te vuelves un crack en cumplir con las reglas del juego. Todo esto te hace más competitivo para futuras licitaciones y te fortalece para cualquier desafío que se presente.

Así que, aunque parezca un rollo al principio, lanzarte a trabajar para la administración y adentrarte en el mundo de las licitaciones públicas puede realmente hacer que tu empresa crezca y se prepare mejor para lo que venga. Es un esfuerzo que, al final, vale totalmente la pena.

5. Refuerza tu posición en el mercado

Ganar un contrato público es como recibir un «Mega sello» de aprobación que todo el mundo en tu sector notará. No solo te hace más visible, sino que también habla maravillas de lo confiable y sólido que es tu negocio. Este tipo de reconocimiento puede abrirte puertas que antes estaban cerradas y te coloca un paso por delante de tus competidores.

Se podría decir que es como un empujón que te coloca en una mejor posición en el mercado y te ayuda a destacar. Si el sector público confía en ti; tus competidores automáticamente te verán con otros ojos. Puede que hasta te lluevan nuevas oportunidades de negocio y colaboraciones que antes ni imaginabas. Ganar un contrato público y vender a la administración no solo es genial para el CV de tu empresa, sino que te permitirá acelerar y crecer más rápido.

6. Generarás ingresos estables

Trabajar con la administración te asegura ingresos constantes, lo cual es vital si tu negocio suele tener altibajos dependiendo de la temporada. Con un contrato público, generalmente sabes exactamente cuánto vas a cobrar y cuándo te llegará el pago. La paz mental que te da saber que cada mes vas a recibir una cantidad fija no tiene precio. En un mundo donde el flujo de caja es el rey, tener esa seguridad financiera realmente vale oro.

Esta certeza es un salvavidas si tu negocio atraviesa temporadas irregulares o si hay meses del año que apenas tiene ventas. Imagina no tener que preocuparte tanto durante los meses más flojos, porque sabes que tienes un ingreso fijo y seguro gracias a esos contratos. Eso te permite respirar más tranquilo y manejar tus finanzas con más claridad.

Y si la economía es inestable, tener estos contratos puede ser tu ancla. Mientras otros lidian con mercados volátiles, tú disfrutas de ingresos estables que te ayudan a mantener todo en marcha, y quizás hasta te permitan invertir y crecer cuando otros las están pasando canutas.

7. Te alinearás con la normativa de tu sector

Al trabajar con el sector público, te alineas automáticamente con todas las normativas de tu sector. Desde las regulaciones de seguridad laboral hasta las normas de protección ambiental, estar en sintonía con estas leyes no solo te mantiene legalmente protegido, sino que también te posiciona como una empresa comprometida con altos estándares de calidad y ética.

Imagina que tu negocio automáticamente se coloca en la vanguardia de la responsabilidad empresarial. Cumplir con estas normativas no solo es un requisito, sino una oportunidad para demostrar tu compromiso con el bienestar de tus empleados, el medio ambiente y la sociedad en general. Esto no solo mejora tu reputación, sino que también puede abrir puertas a nuevas oportunidades de negocio, especialmente en un mercado donde la responsabilidad corporativa se valora cada vez más.

¡Venderle a la administración y participar en concursos públicos es una gran jugada! Te abre las puertas a un mundo de oportunidades que pueden impulsar tu negocio hacia el éxito. Desde más ingresos constantes hasta una mejora en tu reputación y posición en el mercado, los beneficios son enormes.

Además, trabajar con el sector público te brinda la seguridad de que recibirás un pago justo y en tiempo, sin sorpresas desagradables. Y no olvidemos que al cumplir con las normativas de tu sector, demuestras tu compromiso con la calidad y la ética empresarial.

Así que ya lo sabes, ¡no temas adentrarte en el emocionante mundo de los contratos públicos! Con tantas ventajas esperándote, ¡es hora de aprovechar estas oportunidades y llevar tu negocio al siguiente nivel!

Por supuesto, si necesitas ayuda para adentrarte en el mundo de los contratos públicos o tienes alguna pregunta sobre cómo aprovechar estas oportunidades para hacer crecer tu negocio, ¡no dudes en ponerte en contacto conmigo! Estoy aquí para ayudarte en lo que necesites.

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